Hoy en día, cualquier red social que uno abre, se encuentra básicamente con lo mismo… ráfaga de videos rápidos, transiciones, zoom, textos gigantes y subtítulos de Palabra a Palabra que hacen que uno tenga que estar atento, y que en los primeros segundos te tiene que captar la atención sino… no sirve.
Pero, qué pasa si soy una persona que le gusta contemplar, le gustan las escenas largas, los planos secuencia… estoy viviendo en un tiempo equivocado?
No me malinterpreten… un video dinámico y con velocidad está bueno! Pero si así son TODOS, no cansa un poco?
Muchas veces me pasa que estoy con el teléfono, scrolleo, miro reels, videos.. río un rato. Cuando freno y digo “de que me acuerdo?” la respuesta es siempre similar: casi nada. Lo puedo comparar cuando almuerzo rápido, sin un real disfrute, sólo por el hecho de “tener que comer”. Ahora, que diferente es esa comida a una dedicándole tiempo.
Estímulos, estímulos, y más estímulos…
Entiendo el mundo en el que vivimos, y muchos clientes quieren lo que se ve actualmente en otras empresas, dicho esto… podemos “darle aire” a esas ideas que sí lo necesiten? Ejemplo: Tenés un local de café. En vez de meter 200 tomas en 5 segundos… por qué no grabamos el humo que sale de una taza de café, o la forma en que la luz entra por la ventana de tu local, por qué no nos tomamos el tiempo para que esa imagen te haga “sentir” el olor a café y la calidez del lugar?
Estoy seguro que apostar a un contenido diferente, termina dando varios resultados:
1. Te saca del montón: no hace falta gritar para ser escuchado.
2. Respeta el quien lo mira: No te roba atención; te regala un momento estético.
3. Dura en el tiempo: una buena idea no desaparece en 24 hs
Por supuesto que sabemos adaptarnos al ritmo de las redes, pero si nos dan a elegir … elegimos este camino.
Creemos que del otro lado de la pantalla, hay personas cansadas de correr y leer textos a 200 km/h, que están esperando, justamente … otra cosa. Y a vos, ¿no te dan ganas de bajar un cambio?